Ya ha pasado la VOMONO. Nos juntamos un reducido grupo, pero lo pasamos bien. El "rapao" del bosque que estaba encima del caserío cambió el diseño del recorrido. Gracias al esfuerzo de adaptación del equipo de montaje, se consiguió un bonito recorrido.
Muchas ausencicas debidas a diferentes motivos. Los Kiowa, que ya tenían comprometido el puente. Los "desertores", que prefirieron ir a Granada por no trabajar en casa. Los cazadores, que faltaron para no traer nada. Tuvimos participación de Burgos que, por cierto, o espabilamos o se nos llevan todo. Personalmente tengo que agradecer al patriarca Arana el regalazo que me hizo; un oso negro con funda artesanal de su cosecha, gracias.
Tuvimos algunos cambios en el desarrollo de la tirada. La parte nocturna la hicimos antes de cenar. Sin ningún tipo de iluminación fué la perdición de los "libres". Un "mecánico" les levantó el cetro. Los instintivos hicieron una puntuación casi del mismo nivel. JR no se lo podía creer, sus flechas chuparon hierba a gusto, lo mismo que otros libres.
Gracias a que lo pasamos bien en cualquier sitio, porque el restaurante decepcionó. El sitio casi marginal y el menú, un robo. El domingo formamos un par de patrullas para tirar antes de recoger. Y nos juntamos en un almuerzo que dió sopas con ondas a la cena, gracias a la tortilla y demás viandas de los Hagrid-sorgin, que se superaron.
Un recuerdo especial a Irune y Vidri que optaron por compartir esos momentos con nosotros en esa situación dolorosa que pasaban.